En el verano, al atardecer, las aguas someras del Mar Menor comienzan a teñirse de los colores del crepúsculo y se crea un espectáculo único para los sentidos: la luz, la brisa, el sabor a la sal en la piel…
Esta entrada se creó
el Miércoles, Enero 27th, 2010 a las 18:18 y se encuentra en la categoría Natura.
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